Muchas veces se piensa que la escritura o redacción no requieren de mayor atención, que simplemente se dan. Sin embargo, un curso en línea con un diseño instruccional mal planteado en la escritura dará pie a escenarios planteados indeseables.

¿Por qué es importante cuidar la redacción en e-learning?

¿Te has topado con cursos en línea donde los textos resultan difíciles no ya de entender, sino de seguir? ¿O has sentido que tus propios cursos se ven sobrecargados de información? (¿Será por eso que hay poca participación de parte de los asistentes?).

Al momento de crear un curso en línea nos encontramos con recomendaciones sobre la importancia del diseño gráfico, la interfaz, la disposición y organización de los contenidos y la información.

Pero suele dejarse de lado un elemento que es tanto o más fundamental que los otros: la escritura del contenido.

Muchas veces se piensa que la escritura o redacción no requieren de mayor atención, que simplemente se dan. Sin embargo, un curso en línea con un diseño instruccional mal planteado en la escritura dará pie a los escenarios planteados al comienzo.

En este artículo te daremos seis claves para la escritura que deberías tener en cuenta al diseñar un curso.

Las seis claves para la redacción

Utiliza frases cortas

Este principio es fundamental en el periodismo y válido para casi cualquier labor relacionada con la escritura. Y es por buenos motivos.

Las estructuras sintácticas largas dificultan la comprensión y la retención de la información. Es el caso de las oraciones compuestas o subordinadas (oraciones dentro de oraciones).

Y no solo eso, las estructuras largas también agotan al lector, y eso provoca que deje de prestar atención al poco tiempo. Por el contrario, las oraciones cortas permiten seguir mejor la exposición, analizar la información y asimilarla rápidamente.

A su vez, esto permite (e incentiva) la participación, que es importante en cualquier curso.

Escribe en forma breve y concisa

Este punto se desprende del anterior. La brevedad es siempre una virtud, más cuando se trata de e-learning.

Tomando en cuenta que los factores de distracción son permanentes, y que el tiempo de concentración del lector en línea es limitado, resulta fundamental ser conciso. Evita incluir información complementaria y céntrate en lo esencial.

Procura que el contenido sea comprensible

Con esto no nos referimos solo a que la información importante esté a la vista y sea de fácil acceso. También hay que cuidar la forma de exponerla.

Una redacción recargada dificulta la comprensión de los contenidos y obliga a los participantes a leer varias veces para captarlos.

Siempre que sea posible, utiliza un lenguaje sencillo, claro y directo, a fin de que la lectura no se haga trabajosa o aburrida.

Privilegia la voz activa

En español, la voz activa y la voz pasiva son dos formas diferentes de comunicar la información: en la primera, y de uso más común, un sujeto realiza una acción (“el profesor pospuso la sesión para mañana”), mientras que en la segunda, una acción es realizada por un sujeto (“la sesión fue pospuesta para mañana por el profesor”).

Al momento de redactar tu curso en línea, te aconsejo evitar la voz pasiva, no solo porque utiliza más palabras, sino porque tiene una forma más suave y “despersonalizada”.

Por el contrario, la voz activa es más concisa y hace que los lectores tengan una lectura más fluida.

Cuida la presentación visual

¿Te ha pasado? Ves en un curso textos que parecen bloques monolíticos de palabras, que asfixian de no tener espacios.

Ahora imagínate eso en un curso en línea. No se trata solo de priorizar párrafos cortos, también intervienen elementos como el tipo y tamaño de fuente, el interlineado y el uso de negritas y cursivas, así como de títulos y subtítulos.

Un texto más “aireado” resulta mucho más cómodo y ameno de leer que un párrafo interminable. Esa distribución cansa la vista y predispone mal al lector, quien seguramente dejará de leer a las pocas líneas.

Revisa el contenido antes de presentarlo

El proceso de revisión y corrección es tal vez el más importante en cualquier trabajo de escritura.

Este permite detectar errores de tipeo, de redacción o anomalías sintácticas que pudimos haber pasado por alto a la primera.

Para lograrlo, es aconsejable no limitarse a revisar en busca de faltas. También es útil leer el texto en voz alta, para comprobar su fluidez y su eficacia comunicativa, así como el uso correcto de signos de puntuación como puntos y comas, que permitan darle un ritmo adecuado al texto.

Conclusión

Es importante cuidar tanto el fondo del contenido como su forma, sobre todo en el caso de contenidos que se verán en una pantalla. Es preciso recordar que la lectura es una parte fundamental de la experiencia del usuario de un curso en línea.

Si sigues estos consejos te aseguramos que tendrás mejores resultados. Y si tienes dudas de cómo hacerlo, búscanos, queremos ayudarte.

En resumen, cuando armes tu diseño instruccional no descuides la importancia de una buena escritura y presentación visual de la misma, recuerda que la brevedad, la claridad y la concisión son siempre virtudes, sobre todo en el e-learning, ya que permiten un aprendizaje más exitoso, lo que se traduce en la optimización de cumplimiento de objetivos y en entregar un producto de calidad.

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