Ya en otros artículos hemos tratado en qué consiste la gamificación, las formas de aplicarla en Moodle y las diferencias que tiene con respecto al game-based learning o aprendizaje basado en juegos. En esta ocasión abordaremos un aspecto un poco más específico, uno de los recursos más utilizados en los cursos en línea: las mecánicas de juego de la gamificación.

¿Qué es la gamificación?

Antes de seguir, recordemos en qué consiste la gamificación. Aunque existen diferentes definiciones, podemos resumirlas en que gamificar consiste en incorporar mecánicas y dinámicas de juegos en situaciones de aprendizaje, para lograr que los participantes incorporen con mayor facilidad los contenidos, incentivando su interés y su motivación.

En este sentido, es importante diferenciar la gamificación del game-based learning o aprendizaje basado en juegos, en el cual el aprendizaje se genera a partir de un juego, mientras que en la gamificación se utilizan determinados recursos de los juegos, sin que llegue a ser uno como tal.

En otras palabras, mientras que el aprendizaje basado en juegos trabaja con un contexto lúdico, la gamificación se limita a utilizar unos pocos elementos propios de los juegos, sin llegar a ser uno.

¿Qué son las mecánicas de juego?

Ahora que recordamos qué es (y qué no es) la gamificación, podemos pasar al tema principal. En su definición más elemental, las mecánicas de juego son todo aquello que representa un avance o un progreso en la historia o el jugador, a partir de su interacción con el entorno; por ejemplo, derrotar a un jefe, superar un nivel, vencer a una determinada cantidad de enemigos, obtener un logro, etc.

En el contexto de la gamificación, las mecánicas más utilizadas son las llamadas PBL (Points, Bagdes y Leaderboards; en español, “puntos, medallas y clasificaciones”), si bien pueden utilizarse otras.

Veamos con más detalle en qué consisten estas tres, para luego exponer otras mecánicas.

Puntos

Los puntos son probablemente el recurso más utilizado, y con el que los participantes están más familiarizados por defecto, ya que utilizamos sistemas de puntos en una infinidad de actividades y servicios de la vida cotidiana.

Existen diferentes tipos de puntos o formas de obtenerlos, desde puntos de experiencia (obtenidos por realizar ciertas acciones), pasando por puntos de reputación (obtenidos por interactuar con otros participantes) hasta puntos canjeables por algún beneficio real (como dinero).

En sistemas gamificados, el sistema y la forma de puntaje pueden variar dependiendo de la intención de la actividad o habilidad que se busque desarrollar o reforzar. En general, los puntos incentivan la compentencia y el sentido de superación, pero también pueden estimular el sentido de trabajo en equipo, si se trata de actividades que requieren cooperación.

Medallas (o insignias)

Las medallas o insignias se manejan de forma similar a los sistemas de puntos, con la diferencia de que en este caso no se trata de valores numéricos, sino de un elemento gráfico o visual que exhibe el progreso, además de incorporar elementos simbólicos que le reconocen dicho valor y le confieren valor.

Por lo general, las medallas se utilizan como recompensas para indicar que se consiguieron logros específicos, en vez de ser una recompensa final.

Al poseer una mayor cantidad de elementos visuales y simbólicos, son más atractivas y pueden aportar mayor información sobre aquello que se ha logrado, por lo que pueden ser más efectivas para alentar la motivación.

Además, a diferencia de los puntos, que solo indican acumulación numérica, dado que las medallas e insignias aportan mayores detalles sobre el tipo de logros que se han obtenido, pueden vincularse con una estrategia de storytelling.

Sea para implementar una mecánica de puntos o de insignias, es importante considerar el tipo de público al que están dirigidas y los niveles de motivación que estos puedan tener.

Clasificaciones

Las tablas de clasificaciones, rankings o leaderboards permiten plasmar de manera clara e intuitiva el desempeño real de los participantes, al ponerlo en relación con el desempeño de otros. La clasificación puede variar según el criterio que se esté midiendo, como la capacidad de resolución de una actividad, el tiempo que se tardó en hacerla o la capacidad para trabajar en equipo, entre otros.

Por otra parte, el uso de tablas de clasificaciones alienta el espíritu competitivo, aunque también puede resultar perjudicial en aquellos participantes que no prioricen la competitividad.

Además de estas, existen otras mecánicas que suelen utilizarse con frecuencia.

Retos

Los retos son de las mecánicas más utilizadas dentro y fuera de los contextos lúdicos, ya que permiten adquirir rápidamente una práctica al tiempo que desarrollar su habilidad para llevar a cabo el objetivo en un período limitado, al cabo del cual suele haber una recompensa (por lo general una bonificación de puntos, o una medalla).

En ciertos casos, los retos pueden ser menos pautados y darle más libertad al participante, permitiéndole que busque sus propias formas de lograr el objetivo.

Niveles

Los niveles son otra forma de medir el desempeño de un participante, a la vez que uno más efectivo para lograr una mejor inmersión, ya que por lo general, los niveles son más difíciles de alcanzar o superar que los retos.

Implementar un sistema de niveles, con o sin una tabla de clasificaciones, puede ser un incentivo muy atractivo para los participantes.

Conclusión

Estas son solo algunas de las mecánicas de juego utilizadas en la gamificación, si bien el repertorio es mucho más amplio.

Ten presente que ninguna de estas mecánicas por sí sola te garantizará el éxito de tu curso, necesitas articularlas con un diseño bien pensado y adecuado a los objetivos que quieras lograr con él, ya que habrá ocasiones en que la gamificación puede ser más un obstáculo que una ayuda.

En otro artículo veremos este problema con mayor profundidad.

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